ESCRITOR JUAN MIGUEL ROCA
ESCRITOR JUAN MIGUEL ROCA

MOLINERO DEL FLAMENCO

Muele, molinito blanco

poemas de mi corazón,

muele molino de Ferro

el cante que canto yo.

 

Moliendo trigo de cante

van los flamencos al sol

y a la noche con Levante

dan sus cantes al amor.

 

Molinero del flamenco

qué te puedo cantar yo?,

tu cante llevo ! tan dentro! 

que no se me sale, !no!.

 

No sé decir tus secretos

ni escribir sin tu calor,

¿qué misterio, guardas, cierto,

que no sé cantarlo yo?

 

A LA GUITARRA DE RAMÓN DEL PASO

El pozo de tu guitarra

guarda un océano de vientos

que abren una madrugada.

 

Con el roce de tus dedos

se prodiga en notas cálidas

regalando al alma besos

de Elvira hasta Vivarrambla.

 

!Ay, amor de bella música!.

por las calles de Granada

dejas que escuchen tus ecos

de una historia enamorada

por los visillos de un sueño,

y al despertar su huella marca

en la memoria de un tiempo

que transita por las almas

tan errante y tan sin dueño.

 

!Ay amor de Granada!

que habitas en mi sangre

al estío y a la escarcha

por Guadalquivir granate.

 

Por el Zacatín arriba

surgen luces de La Alhambra,

Sacromonte se ilumina;

cuando Generalife cantas

sigo soñando despierto

y el sueño no se irá al alba.

 

Por las plazas, por los cerros

contigo se va mi alma,

tu tono antiguo y nuevo 

de espejos de fina plata.

 

!Contigo se va mi alma!

respirando el ritmo fresco

de las calles de Granada.

 

 

ROMANCE DEL CONDE ARNALDOS

!Quién hubiese tal ventura            sobre las aguas del mar

como hubo el Conde Arnaldos      la mañana de San Juan!

Con un falcón en la mano,            la caza iba a cazar,

vió llegar una galera                     que a tierra quiere llegar;

las velas traía de seda,                la ejarcia de un cendal;

marinero que la manda                diciendo viene un cantar

que la mar facía en calma,           los vientos hace amainar,

los peces que andan nel hondo,  arriba los hace andar,

las aves que van volando,            nel mastel las faz posar.

Allí fabló el Conde Arnaldos,         bien oiréis lo que dirá:

-Por Dios te ruego, marinero,       dígasme ora ese cantar.

Respondióle el marinero,              tal respuesta le fue a dar:

- Yo no digo esta canción             sino a quien conmigo va.

 

                                                               Anónimo

 

LENTO TRANSITO EN EL MISTERIO DEL VIVIR

Yo voy soñando

con los blancos mares del destino,

voy soñando caminos

entre la mar amarga

y un sigiloso vacío.

 

Vine del silencio

y al silencio volveré

lugar que se halla secreto.

 

Vengo y voy de paso. No sé

cuán largo este viaje

que no se despega

de las palabras de mi ser.

 

Viajo quizás sobre seguro firme

y bajo el firme la nada

y tras el firmamento la nada.

 

¿Será que es este mar

de las estrellas

o son las estrellas 

las que son de la mar?

 

Entre el sueño y la muerte

hay una inmensidad

dentro de un diminuto poro.

 

Y este poro es una válvula

y en esta válvula un botoncito;

apretadle y me iré para siempre.

 

Sin rumbo fijo

mi nave flota y se mueve,

y en lo alto azulinas y fuertes velas

y tras las velas el viento

y tras el viento la fuerza

y tras la fuerza ¿qué sé yo?

 

Un translúcido misterio

que enblanquece la vela mayor.

 

Quizá atardezca

antes que llegue el ocaso.

Pero mis palabras no se quemarán

y el mar no se cansa de su paso,

bajo este sol de intenso rojo

con que parece tostarse

la piel del océano.

 

Y, cuando la luna pregunte

por mí, contesto: " ¿Hacia dónde iré?"

 

                            Tránsito

nocturno. Respiro

despacio.... más despacio,

ante un fin desconocido

en la apenas luminosa noche.

 

Más,.más despacio;

solo hay un poro

entre el sueño y la muerte,

que se filtre muy despacio

el soplo que va del uno al otro.

Si se filtrara raudo

se romperían del poro

las paredes.

mas no contemplaría mi  viaje,

no sería consciente

de mi lento tránsito

sobre los insondables 

abismos del vacío.

 

Mejor seguir y latir despacio,

si así quisiera desvelarse

este profundo misterio.

 

Aún más despacio,

no se siente final

porque siento que sigo fluyendo

pero tan despacio

que parezco quieto.

 

¿Se confunden los térninos?

Y ya no sé si sueño o muero.

Y cuando muero

sueño que muero

y cuando sueño así

desfallece mi sueño

y se parecen más

mi sueño y mi muerte,

fundiéndose en una sola suerte.

 

Luz de palabra que ya no aprecio,

!qué despacio voy!,

!qué despacio respiro!.

Luz para este tránsito eterno.

 

Por la muerte soy,

por el sueño existo.

Transito sin verlo

y sin poder descifrarlo

este evidente misterio;

transito por el misterio

despacio, más despacio...

más......más..... más.

Al silencio me vuelvo.

 

 

                                                        Roldán, 2011

                                                       Juan Miguel Roca Martínez                                            

                                                      R. T. P.. I. : nº 08 / 2012 / 1131

 

 

 

 

 

REPITE LA FRAGILIDAD DE LA VIDA Y SEÑALA SUS ENGAÑOS Y SUS ENEMIGOS.

Qué otra cosa es verdad sino pobreza

en esta vida frágil y liviana?

Los dos embustes de la vida humana

desde la cuna, son honra y riqueza.

 

El tiempo, que ni vuelve ni tropieza,

en horas fugitivas la devana;

y, en errado anhelar, siempre tirana,

la Fortuna fatiga su flaqueza.

 

Vive muerte callada y divertida

la vida misma, la salud es guerra

de su propio alimento combatida.

 

Oh, cuánto, inadvertido, el hombre yerra:

que en tierra teme que caerá la vida

y no ve que, en viviendo, cayó en tierra.

 

                                            Francisco de Quevedo y Villegas.

 

 

ENTRE LA BRUMA DE MIS SUEÑOS

Sueño despierto y despierto no duermo

siento el viaje de la vida ignorado

lo busco entre mí y entre el mundo dado

encuentro en mi ser un páramo yermo.

 

No quiero vivir este sueño eterno

desde  mi cuna hasta el final llegado

quiero dejar en mis huesos marcado

el sentir de que sin vivir me muero.

 

En mi vivir el sueño y el desvelo

caminando van sin haber llegado

al tiempo que yazco ya bajo el hielo.

 

Antes de empezar ya bien he cuidado

que me abrigue la mar como a un isleño

por todas partes mas desengañado.

 

                                Roldán, Diciembre 2014

 

                               Juan MIguel Roca Martínez,

                               R. T. P. I. : nº 08 / 2012 / 1131

 

 

 

 

¿ NO CESARÁ ESTE RAYO QUE ME HABITA.....

¿ No cesará este rayo que me habita

el corazón de exasperadas fieras

y de fraguas coléricas y herreras

donde el metal más fresco se marchita?

 

¿ No cesará esta terca estalactita

de cultivar sus duras cabelleras

como espadas y rígidas hogueras

hacia mi corazón que muge y grita?

 

Este rayo ni cesa ni se agota:

de mí mismo tomó su procedencia

y ejercita en mí mismo sus furores.

 

Esta obstinada piedra de mí brota

y sobre mí dirige la insistencia 

de sus lluviosos rayos destructores.

 

 

                                          Miguel Hernández

 

 

Y no hay descanso en las horas que pasan

de mi vivir? No cesan pasos vanos

de mi existencia, como pies tiranos

que cuanta piedra y sangre en polvo arrasan?

 

Mis venas viven  emociones crasas?

Recordará alguien huellas de mis manos

que acariciar quisieron a ese hortelano

que por su poema fluye hasta mi casa?

 

Al tiempo hago memoria al oriolano

pastor que el alma eleva como gasa

con sus dedos guarda en paz de verano.

 

Con su ardiente música me acompasa

con su intensa emoción de buen hermano

me cura mi tiempo y lo sobrepasa.

 

 

 

 

                                                                 Roldán,  Enero 2015

 

                                                       Juan Miguel Roca

 

                                                       R. T. P. I. : nº 08 / 2012 / 1131

 

 

 

 

SENTIR FLAMENCO

Pregunté a Dios

qué duende prendió

al hombre del flamenco.

 

Quise auscultar

el corazón del cielo;

nadie respondió.

 

En vano tanto anhelo

por saber nuestro destino.

 

Y entre tanto odio,

tanto amor y tanto celo,

caminando voy tras ti sin tino,

cansado y suspendido.

 

En vano también

tantas noches pasadas en vela,

embargado de tu presencia

que a mi mente intriga.

 

Confiadme ángeles del arte

su engañoso secreto

de amor divino

o la condición mortal yo maldiga

con el quejumbroso dolor

de una misteriosa siguiriya.

 

Y, pues si no me escuchas

ni de mí te apercibistes,

tan desigual es la lucha

que me conferistes.

 

Mas, si de ti ya nada espero...

¿Qué de ti pienso o digo?

 

Por la arterias del campo,

trasiego de labradores

evocando un sueño antiguo

entonan por sus mayores.

 

Y así despiertan las almas

de los falsos sueños del cielo

creando sus vidas y palabras

desde el amargo sabor del suelo.

 

Sus brazos y gargantas

bajo el agrio sol y en sinfín desvelo

con su propia luz cantan

al tiempo que les falta

entre un caminar gris y un tierno celo.

 

Vibran !ciertos! ritmos del campo

surgiendo de incógnitos

habitáculos de la sangre

que mi vivir van conformando.

 

Es una forma de decir.

Acaso un raro pálpito

de lúcida voz ancestral.

Es un modo de vestir,

de andar, de vivir, de crear.

 

Es un arte de existir

y un estilo de bailar;

!flamenco del devenir!,

ave que de sus cenizas resucita,

flamenco vivo y total

!Quejío jondo de ti!,

flamenco por siempre,

por sus misterios, por soleá.

 

                                                    Enero, 2.000.

 

 

R.T.P.I.: nº 08 / 2012 / 1131

 

 

 

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